HISTORIA

Fundación Huertas Comunitarias nace en el año 2015 cuando Darío y Nico emprenden un viaje como voluntarios al continente africano para implementar una huerta en la localidad de Sichili, Zambia. En ella se dieron cuenta de cómo las huertas comunitarias son un polo de mejora social en muchos ámbitos. Por ejemplo, para fortalecer la convivencia comunal siendo éste un lugar de encuentro para aprender, pasarlo bien, compartir y distraerse. También un espacio para inculcar valores, trabajar la autoestima y la autosuperación y un punto de encuentro para que los alumnos de colegios puedan trabajar la educación a través de las huertas. En definitiva, un espacio de vida sana que no segrega y en donde se genera consciencia sobre el cuidado del medio ambiente, de la importancia de una buena alimentación, colaborando además, con los presupuestos familiares.

Así, en el año de trabajo ejercido tomaron consciencia de un sinfín de beneficios, sobre todo de una realidad que también se replica en Chile, y que tiene que ver con la pobreza multidimensional e injusticia social que hacen que la calidad de vida de los habitantes no sea la óptima. Por eso Fundación Huertas Comunitarias nace como respuesta a la pobreza existente en Chile y el mundo. Una vez definidos los programas se comenzó a buscar comunidades que estuvieran interesadas en hacer proyectos y utilizar las huertas como propulsoras de transformación social, siendo la posterior mantención y gestión de los espacios el compromiso principal. 

 Así comenzaron los primeros trabajos en una villa y cárcel, ubicadas en Renca y Puente Alto, respectivamente, materializando la idea y sueño, con ganas de generar impacto y ayuda real al país. Durante los tres años de trabajo que llevamos, hemos tenido mucho aprendizaje y experiencias para poder trabajar con distintas comunidades, como Juntas de vecinos, establecimientos educativos, hogares de niños, cárceles, etc., manteniendo hasta el día de hoy las huertas como un lugar de encuentro, educación y distracción que genera aportes reales a las personas para vivir en armonía.

Como profesionales chilenos nos sentimos responsables y parte del problema de la sociedad actual, y creemos que las dificultades que afectan a algunos ciudadanos son responsabilidad de todos. Esto hace que nuestros conocimientos, obtenidos tanto en Chile como en el resto del mundo, sean puestos al servicio de la comunidad, específicamente con algo que hemos visto que responde directamente a los problemas de la sociedad, como lo es el trabajo de la huerta.